Peripecias de una mediadora de lectura

Me parece que lo más jugoso que puedo compartir son las escenas que anudan las contradicciones que nos aparecen todo el tiempo en este tipo de trabajo, o más bien en la vida. Tengo que aclarar que no me gusta mucho la denominación «mediadora de lectura», pero sé que, como es actual, hace que se entienda más rápidamente a qué me dedico, después será tiempo de ahondar en eso.

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Escena dos:

La misma damisela de la escena anterior y su fiel y conocido corsario siguen su camino: leen, cantan, aúpan, gatean, arman, juntan, charlan, ríen, dan besos, lagrimean y, hasta a veces, hacen pucherear a algún grandote. Avanzan por tierras conocidas y desconocidas, enterrando banderines en el mapa. Otras veces, desde su cucha se dedican a …

Escena uno:

Érase esta damisela y su fiel corsario, compartiendo una jornada de trabajo en una biblioteca pública —la ubicación de la misma es información codificada—. Primero, dos encuentros extensos con educadores, en donde compartimos la experiencia de las Bebetecas, contamos cómo nos manejamos en los encuenbla, bla, bla. Una cosa importante que aclaramos es cuál es …